Estilo de Aprendizaje Kinestésico, Método VAK
Kinestésico
El estilo kinestésico es que la información se incorpora asociándola a nuestras sensaciones y movimientos, o sea, a nuestro cuerpo. Se utiliza este sistema cuando aprendemos un deporte, pero también para muchas otras actividades.
Una vez que sabemos algo sobre nuestro cuerpo, que lo hemos aprendido con la memoria muscular, es muy difícil que se nos olvide. Nos podemos aprender una lista de palabras y olvidarlas al día siguiente, pero cuando uno aprende a montar en bicicleta, no se olvida nunca.
Los kinestésicos aprenden mejor cuando hacen cosas como, por ejemplo, experimentos de laboratorio o proyectos. El kinestésico necesita moverse. Cuando estudian, muchas veces pasean o se balancean para satisfacer esa necesidad de movimiento.

¿CÓMO APRENDEN?
Aprender a través del movimiento: El movimiento ayuda a aumentar la concentración, la memoria verbal, la alerta, la atención y la motivación. También tiene un impacto positivo en la retención y comprensión del vocabulario.
Roles: La interpretación de roles ayuda a conectarse con el contenido y aprender a través de la interpretación, experimentando de primera mano las sensaciones y realidades de cada escenario temático.
Usar tarjetas de memoria:También se llaman tarjetas de aprendizaje y se utilizan comúnmente para refrescar la memoria con pistas simples, usando conceptos claves.
Estudios de práctica: En las simulaciones, el aprendiz crea situaciones o escenarios que replican eventos de la vida real para practicar, aprender, evaluar, probar o adquirir conocimientos.
Experimentar: Los experimentos permiten explorar nuevos conceptos a través del ensayo y error. También desarrollan habilidades de pensamiento crítico y resolución de problemas gracias a estas acciones.
Movimiento: Para un aprendiz kinestésico, sentarse y estudiar no es la forma correcta de aprender. Sin embargo, caminar, correr, estar de pie, botar una pelota, etc., pueden ser la mejor manera de aprovechar al máximo el aprendizaje.
Gesticular y hablar expresivamente con las manos: Esta simple acción ayuda a expresar ideas en movimiento y a pensar inconscientemente sobre cómo expresar esas ideas.
Tomar notas y apuntes: Esta es una excelente manera de retener más información porque el simple ejercicio de escribir ayuda a mejorar la concentración.
Trabajo en equipo: Las actividades grupales con aplicaciones prácticas de conceptos teóricos ayudan a captar, entender y retener nuevos conocimientos. En donde él que enseña y él que aprende se retribuyen.
Aprender de los descansos: Tomar descansos frecuentes mientras se estudia ayuda a mantener la concentración y relajar la mente. Por el contrario, pasar demasiado tiempo en la misma actividad puede terminar siendo contraproducente y trabajar en contra de la creatividad y la concentración.
Denalee K. Godoy Valenzuela , Psicopedagoga Licenciada en Educación, Coach Educativo.
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